Claves para adaptar una web a mercados internacionales

Según un estudio de la consultora independiente Common Sense Advisory, existen 4 veces más probabilidades de que los usuarios de una determinada web compren online si la misma está en su idioma. En un período en el que la internacionalización se ha convertido en una herramienta clave para ayudar a las empresas españolas a sortear la crisis, y en el que el mercado exterior crece un 20%, según datos de la CEOE, la adaptación del lenguaje, la forma y el fondo de una web a cada mercado puede jugar un papel fundamental.

Con todas las posibilidades que las nuevas tecnologías y el entorno 2.0 nos aportan, ahora es más fácil que nunca escalar nuestro negocio y llegar a otros mercados internacionales, cosa que hace tan sólo unos años era muy costosa, tanto por la inversión económica necesaria, como por el tiempo que se debía invertir en construir las relaciones profesionales adecuadas.

Sin embargo, debemos tener en cuenta que estar en diversos países precisa un acercamiento distinto ya que el sector, el mercado, el target o la cultura, entre otros, son diferentes. Es algo que hay que prever a la hora de establecer presencia online en otro país, ya que la página web es la puerta de entrada a la compañía y a los servicios que se ofrecen.

En este post tenemos de nuevo invitados a BaseKit, editor web para pymes y profesionales que nos proponen algunas claves que hay que tener en cuenta a la hora de dar el salto a otros países y adaptar, por tanto, la página web de nuestra compañía a los mismos:

1. Localización del mensaje: Más allá de adaptar el texto al idioma correspondiente, el contenido debe estar localizado en cada mercado, incluso entre países con el mismo idioma. El acercamiento a cada país debe ser distinto, por lo que es necesario estudiar previamente sus particularidades. Lo que funciona bien en un sitio, puede no funcionar o hacerlo de un modo muy distinto en otro.

En ocasiones, el mensaje puede ser el mismo, pero no así el modo de integrarlo en el site. Es importante que cuidemos todos estos detalles, aunque lo complicado posiblemente es que no existe una fórmula mágica para hacerlo. Por ello, la única manera de llevarlo a término pasa unas veces por el sentido común y otras, más científica, por realizar el A/B test. Este tipo de test en línea consiste en desviar el tráfico que llega a nuestra web hacía páginas diferentes y evaluar la conversión en cada una de ellas. Existen herramientas muy intuitivas y sencillas de utilizar para este propósito, por ejemplo nuestros invitados Basekit nos proponen Visual Web Site Optimizer.

2. Color/Diseño: Aunque pueda parecer algo trivial es muy importante usar los colores adecuados. En cada cultura los colores pueden tener distintos significados y es imprescindible tenerlos en mente cuando se hace la adaptación de la web. Por ejemplo, en países occidentales el rosa tiene connotaciones femeninas, mientras que en Corea simboliza la confianza. Lo mismo ocurre con el verde, que en algunas culturas tiene un significado religioso y en otras se utiliza para transmitir connotaciones relacionadas con la naturaleza.

Las tendencias en el diseño web también van cambiando y evolucionando constantemente, y éstas pueden ser diferentes en función del país. Actualmente, por ejemplo, los colores cálidos y brillantes parece que se ven más y funcionan mejor en países latinos, mientras que en los anglosajones, el minimalismo tiene gran cantidad de adeptos. Es por esto que es necesario estar siempre pendiente del mercado, y no olvidar que Internet es un medio que cambia de manera constante y a una gran velocidad, lo que significa que lo que hoy es perfectamente válido, puede que mañana debamos revisarlo.

3. Contenidos relevantes: Hay que investigar qué tipo de contenidos pueden interesar más al usuario y conocer también la cultura e idiosincrasia de cada lugar. Por ejemplo, conocer las festividades locales de un país nos permitirá adoptar estrategias comerciales a medida, trabajar en promociones especiales, adaptar nuestras campañas de AdWords… Por estas razones, si optamos por traducir literalmente nos estaremos dejando por el camino muchas oportunidades de negocio, que sin duda no queremos ni debemos dejar pasar.

4. Redes Sociales: Hoy en día no hay ninguna duda de que es necesario estar presente en redes sociales y por supuesto incluir los links hacia las mismas en nuestra página web es algo que no podemos olvidar. En la mayoría de las ocasiones, estas redes se pueden convertir en herramientas muy interesantes para la gestión de clientes pero, sobre todo, estamos ante nuevas vías de comunicación, donde la relación que se establezca posiblemente sea mucho más directa y personal.

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que no en todos los países las redes sociales funcionan igual. Por ejemplo, si estamos en España, es probable que nos interese integrar Tuenti, o si tenemos a Brasil en nuestro punto de mira, deberemos valorar la opción de Orkut.

5. Posicionamiento web: Es vital trabajar el posicionamiento web o SEO de la web, tanto en el idioma madre como en el resto de idiomas en los que se traduzca y adapte la misma. Éste es hoy en día un aspecto fundamental para poder hacer destacar nuestra empresa de la competencia. Es también un área en constante cambio y evolución, por lo que no podemos dejar de formarnos e informarnos al respecto. Y es que lo que es válido hoy en SEO, puede que mañana se haya quedado ya desactualizado.

¿Qué os parece? ¿Os gustaría añadir algo?

Deja un comentario