Tomarse una clara, misión imposible
En verano una de las bebidas reina es la clara de limón o de gaseosa y en cualquier bar de toda la vida si pides esta bebida te la ponen sin problemas. Por el contrario en otros establecimientos hosteleros tipo cadena o franquicia es realmente complicado tomarse una clara.
En estos lugares si quieres tomarte una clara te tienes que pedir por una parte una cerveza y por otra la gaseosa (si la tienen) o la fanta de limón y pagar las dos bebidas por separado. ¿tan difícil es satisfacer al cliente y venderle lo que quiere?
Entiendo que en estos lugares los procedimientos son facturar por bebidas completas y quieren evitar descuadres de ventas e inventario echando el típico chorrito de gaseosa o limón a una clara, pero seguro que alguien podría inventar algún sistema para poder valorar estas ventas perfectamente y así poder vender este típico producto veraniego.
Seguro que entre vosotros hay alguna mente pensante que puede ayudar a los ejecutivos de estas cadenas. Pensando rápido creo sería muy fácil dividir un botella de un litro de gaseosa en diez unidades y cada vez que se factura una clara descontar 100 ml del inventario. Si luego descuadra un poco, no creo que sea una ruina.
También esta la opción de pedirte algún producto que ya esté mezclado de fábrica, pero claro no es lo mismo, no tiene el mismo encanto.
Recuerdo la primera vez que ví un producto de la marca Hacendado en casa de un amigo hace muchos años, y a día de hoy es una de las marcas más reconocidas en España según un 










