El poder de lo gratuito crece

Cuando nació Internet apareció el fenómeno de dar cosas gratis como los contenidos. La gente se acostumbró a esto y pocos son los que pagan por contenidos, la propia industria de contenidos se reinventó y sobreviven aquellos que pueden generar negocios con otras cosas que produzcan ingresos que no sean la venta de contenidos como la publicidad, las ventas de productos,…

Este punto de inflexión marcó el futuro de muchas industrias como por ejemplo la del software o los videojuegos que regalan versiones reducidas o versiones completas durante un mes, para posteriormente vender un programa completo. A las empresas de telecomunicaciones no les queda más remedio que casi regalar los teléfonos para que los clientes los usen y generen beneficios por la facturación de las llamadas y de los datos.

Otra industria que ha evolucionado es la discográfica y grupos como RadioHead han decidido regalar las descargas de su música y resignarse a obtener ingresos por conciertos o por la explotación de otros derechos.

La cultura de “lo gratis” se va imponiendo y muchos gurús afirman que todavía le queda recorrido porque la gente nos estamos acostumbrando a que nos den muchas cosas gratis antes de pagar por un producto o servicio.

El otro día en una pequeña tienda de reformas me decían que antes sólo hacían un presupuesto, pero ahora antes de vender unos azulejos o una mampara un asesor en decoración tiene que ayudar a los potenciales clientes a pensar y diseñar como sería el cuarto de baño ideal. Y lo tienen que hacer gratis porque sino otra tienda lo hará. Evidentemente todo esto o se repercute en un coste de estructura o se come el margen bruto de un negocio pero lo cierto es que el cliente se lleva algo gratis, como un estudio de decoración gratuito, que por supuesto puede comparar con otros.

Otro caso que me llamó la atención es el de una empresa que hace visitas guiadas por las ciudades de forma gratuita (aunque se recomienda algo de propina), este tour sirve de aperitivo para los turistas y en él se ofrecen los tours de pago. La empresa se llama Sandeman’s New Europe Tours y el modelo lo tiene implantado en varias capitales europeas.

Para cualquier empresario todo esto puede sonar a chino y generar una reacción de espanto, pero lo cierto es que está ahí y muchas empresas lo tienen en cuenta.

¿Hasta donde llegará lo gratuito? De momento parece que todavía tiene mucho recorrido, empezó como algo puntual en la industria de los contenidos en internet, pero cada vez llega a más lugares y negocios

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