El internet de las cosas es una oportunidad para nuevos productos y negocios

Durante los dos últimos años hemos ido escuchando noticias sobre lanzamientos de objetos domésticos que pueden conectarse a internet para interactuar con las personas y ofrecerles un valor que hasta ahora era imposible de dar.

La innovación en este tipo de objetos ha venido tanto de grandes corporaciones como de otros recién llegados, como el termostato Nest que ha sido uno de los productos que representa mejor el internet de las cosas o iniciativas myLifter (el de la imagen) que se encuentran en plena fase de crowdfounding. Empresas como Bosch han anunciado la creación de nuevas divisiones que tengan el objetivo de conectar sus productos con el cliente. El internet de las cosas va a suponer la siguiente revolución tecnológica de nuestras vidas y constituye una oportunidad para empresas.

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Estamos hablando de una cantidad de conceptos que pueden ir desde algo tan sencillo como la conexión de un electrodoméstico con tu móvil, la conexión de un hogar entero o de una oficina, hasta algo de ciencia ficción como que tu nevera te recomiende que comer en función de las calorías que has consumido un día según el seguimiento de tu actividad a través de una pulsera como Fitbit o de un móvil.

En el mercado se pueden comprar ya algunos productos que disponen de conectividad como básculas, calefacciones,… que van introduciéndose en el mercado poco a poco. Evidentemente la adopción de estas tecnologías va también con las generaciones, las hay que los adoptarán de forma casi natural y generaciones que les costará mucho más.

Pero lo que está claro es que el internet de las cosas llegará para quedarse y los directivos de muchas organizaciones deberían pensar algunas de las siguientes cuestiones en sus planes estratégicos de los próximos años:

¿Qué valor aportar? Antes de lanzarse a cualquier aventura de desarrollo de estas características habría que pensar que valor queremos aportar y preguntar al cliente como lo percibiría y cuanto estaría dispuesto a hacer por ello.

¿Cómo crearlo? La tecnología no forma parte del ADN de muchas organizaciones y por tanto es necesario ver cómo y con qué recursos lo quieren hacer: internos, externos ¿ambos? Es posible que las tecnologías ya existan y las hayn creado terceros y por tanto lo más ágil y rápido puede ser realizar una adquisición ya realizada.

La tecnología se ha introducido en la empresa desde muchos ángulos: los procesos, la comunicación, la interacción con el cliente, los productos,… y con esta vuelta de tuerca más puede dejar a muchas empresas fuera y puede lanzar a otras y generar nuevas oportunidades para terceros. De nuevo una oportunidad qué algunos aprovecharán y otros dejarán pasar ¿qué opinas?

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